Combate el estrés oxidativo EO. (EO: estado de desequilibrio entre compuestos oxidantes–llamados radicales libres- y factores antioxidantes).
El ozono estimula el sistema antioxidante enzimático, reduciendo el daño por oxidación que acompaña a infecciones y enfermedades crónicas. Además previene el envejecimiento celular y la oxidación producto de la exposición a toxinas y contaminantes.
Interviene en la liberación de Autacoides.(Autacoide: sustancia celular con efectos farmacológicos).
El ozono interfiere en la liberación de sustancias celulares involucradas en la inflamación y el dolor, por lo que aplicado en la dosis y forma adecuada posee un poderoso efecto analgésico y anti-inflamatorio y es útil en diversas enfermedades osteomusculares y articulares.
Regulador Metabólico.(Metabolismo: serie de procesos mediante los cuales las células obtienen energía para su funcionamiento).
El ozono oxida el colesterol y los triglicéridos, activa la transformación de glucosa en energía en los glóbulos rojos de la sangre, reduce los niveles de ácido úrico y enzimas hepáticas, entre otros.
Germicida de amplio espectro.
El ozono es capaz de oxidar las membranas celulares y proteínas estructurales de virus, bacterias, hongos y parásitos. Es de gran utilidad en el tratamiento de infecciones crónicas y agudas.
Modulador Inmunológico.
El ozono puede estimular o suprimir la actividad de diversos componentes del sistema inmune, por lo que la ozonoterapia aplicada correctamente es de gran utilidad en el tratamiento de alergias, enfermedades autoinmunes y estados de inmunosupresión.
Mejora el metabolismo del oxígeno.
Mejora la estructura, la plasticidad y flexibilidad de los glóbulos rojos, revirtiendo la oclusión de arterias y vasos sanguíneos en enfermedades vasculares y trombóticas. Además, el ozono mejora el transporte y entrega de oxígeno a todos los tejidos, mejorando la función y oxigenación de los mismos.